Recordando a Maradona, Superestrella y Leyenda del Fútbol

Art by Stephany Torres for Remezcla

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La muerte de El Pelusa es la confirmación del legado de un futbolista en la cultura, música, el arte, deporte, e incluso, en una religión. Un paro cardiorrespiratorio detuvo la vida de “D10S,” pero lo que hizo en vida hace que su historia sea eterna por cómo influyó en la vida de tantas personas—

Como fútbolista:

Art by Stephany Torres for Remezcla

Diego Armando Maradona es el autor del “gol del siglo”—una anotación que quedó inmortalizada por su habilidad, velocidad y regate; se reconoce como la mejor jugada de todos los tiempos en el fútbol mundial dejando Argentina eliminada a Inglaterra en cuartos de final de la Copa Mundial de México en 1986, en medio de una tensión por política exterior derivada de la Guerra de las Malvinas entre ambos países. Pero él es mucho más que eso.

“El Diego” es la confirmación de la calidad y del éxito de futbolistas argentinos, dándole a muchos de los que le sucedieron un ejemplo a seguir (al menos en lo deportivo), destacando en su posición de “10” llevando el balón a gran velocidad, buscando espacios, anotando y generando ingeniería en el campo de juego dándole las oportunidades a sus compañeros de equipo.

No había uno como Diego.

Muchos analistas han destacado que los argentinos Maradona y Messi, el brasileño Pelé y el portugués Cristiano Ronaldo son los mejores jugadores que han pisado el césped, y ya tres de ellos (incluyendo a Maradona), hacen parte de la Confederación Sudamericana de Fútbol, por lo que sorprendió que esa asociación haya declarado a Diego como el mejor de todos los tiempos.

“El Pelusa,” como le decían por su frondosa cabellera, no acumuló una gran cantidad de títulos, pero sí varios de los más importantes como el Mundial de 1986, el subcampeonato de 1990 con la Selección de Argentina. Después, con Boca Juniors—el equipo del cual fue profeso hincha y socio—consiguió un campeonato de Primera División en 1981. Luego, en Barcelona, durante su primera experiencia internacional, obtuvo las tres copas más importantes entre 1982 y 1983. Por otra parte, en los 7 años siguientes que estuvo en el Napoli ganó dos Serie A, una Copa Italia, una Supercopa de Italia y una Copa de Europa.

Con Napoli, su segundo amor:

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En 1983 llegó para el argentino una de las peores lesiones que sufrió en su carrera, pues en un Barcelona vs. Athletic Club, tras una falta de Andoni Goikoetxea, terminó con el tobillo de la pierna izquierda roto y supuso que estuviera 6 meses fuera de las canchas. Al año, ambos jugadores volvían a encontrarse en una final que estuvo rodeada de tensión e insultos, días antes y durante el partido. Al final, Maradona y Miguel Ángel Sola se pelearon a puños y patadas desencadenando una batalla campal. La Federación Española sanciona a Diego con tres meses de suspensión, lo que causó su venta al Napoli, un equipo que fue pequeño hasta su llegada, pues solo contaba con un trofeo y el “10” le dio 5 de la mayor envergadura.

Por eso, no es cualquier hecho que, a raíz de su fallecimiento, el estadio del club Azzurri pase a llamarse San Paolo-Diego Maradona, como lo comunicó su presidente en los últimos días como homenaje a todo lo que significó el argentino.

Remezcla tuvo la posibilidad de hablar con Gianfranco Zola, máximo ídolo del Chelsea y uno de sus compañeros en Nápoles que, en medio de su tristeza, lo recordó diciendo: “Para mí, él es el mejor jugador de todos los tiempos, no había uno como Diego. Nos entendíamos muy bien en la cancha. No tengo ganas de nada en este momento, es como si se hubiera muerto uno de los míos.”

Como entrenador:

A los 37 años, el 30 de octubre de 1997, Maradona se retira del fútbol como jugador y, después de dedicarse a varios oficios cercanos al deporte, llegaba a dirigir a la Selección Argentina en 2008, la cual logró clasificarse agónicamente al Mundial de Sudáfrica en 2010 y derivó en una nueva sanción a Diego, pues al ser criticado por la prensa decidió lanzar una gran cantidad de improperios que le costaron 2 meses por fuera de las canchas y 25 mil francos suizos. Argentina llegó a Cuartos de Final donde quedó eliminada por Alemania 4-0 y le daba fin a su era en la ‘albiceleste’.

Es como tocar el cielo con las manos.

Años más tarde, Diego entrenó en Emiratos Árabes a Al-Wasl y a Al-Fujairah, en México a Dorados de Sinaloa, que estuvo a punto de hacerlo ascender en dos años consecutivos y finalmente el club en el que estaba al mando cuando murió, Gimnasia de La Plata.

Después vinieron las drogas:

Diego vivió como un rockstar, entre sus éxitos deportivos sufrió de muchas adicciones, que conoció por primera vez mientras estaba en Barcelona, como se revela en su autobiografía, el consumo de drogas y estupefaciente se acrecentó en la vida de Diego.

En 1991, Diego dio positivo para cocaína y fue suspendido con Napoli hasta 1992. Corría el Mundial de Estados Unidos en 1994, cuando el 30 de junio su análisis de orina había dado doping por efedrina, su segunda vez, “No me drogué, me cortaron las piernas”, dijo el “Barrilete Cósmico.” Tres años más tarde, jugando para Boca Juniors volvía a dar positivo por Cocaína.

Positivismo tóxico y su exitismo adictivo,” lo que para muchos causó la decadencia de Diego Armando y su incursión en las drogas, pero su vida siempre estuvo rodeada de un fanatismo irracional que siempre le aplaudía todos los actos, y la vida de famoso que disfrutaba siendo invitado en conciertos de rock en los que conoció a grandes personalidades como Freddy Mercury, Liam y Noel Gallagher, Andrés Calamaro, Fito Páez y Charly García.

Pero el fanatismo creció a tal punto de que las siguientes generaciones de jugadores de fútbol lo valoran como su ejemplo en el fútbol pero no en la vida personal. Es dicho que a causa de los problemas en la vida personal de Maradona, todos los clubes del mundo tienen personas dedicadas a cuidar de los deportistas—integrando planteles en los que, principalmente, los instruyen y les enseñan a cuidar su dinero e invertirlo a futuro, por la corta vida activa que mantiene un deportista de alto rendimiento, que en promedio termina a los 36 años.

Litigios:

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Debido a litigios judiciales, y varias pruebas de paternidad, “El Pibe de Oro” tuvo que reconocer tres hijos a lo largo de su vida. En 2006, le rompió un vaso en la cabeza a una mujer que tuvo una discusión con su hija Giannina en la Polinesia. En 2014, quedó filmado un maltrato de Diego a Roció Oliva, su pareja del momento en la que le propinó dos golpes en Dubái.

El Showman:

De futbolista a “showman,” Maradona se convirtió en conductor de un programa de televisión en el Canal 13, donde tuvo de invitado a Pelé, Lionel Messi y Carlos Tévez, e incluso se tuvo a sí mismo donde se preguntó por lo que le diría en su muerte y se respondió: “Gracias por haber jugado al fútbol, gracias por jugar al fútbol porque es el deporte que me dio más alegría, libertad. Es como tocar el cielo con las manos, gracias a la pelota.”

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Y el centro de una religión:

La Iglesia maradoniana, por más de que suene como un chiste, es una realidad. Se fundó en 1998 y hace parte de las religiones posmodernas y paródicas que rinde homenaje a Diego Maradona y tiene sedes en cerca de 12 países, con cerca de 150.000 seguidores, con su propia biblia llamada “Yo soy el Diego de la gente,” que tiene 10 mandamientos y oraciones propias. Además, la imagen de esta es la Mano de Dios, en conmemoración a ese gol que le hizo a Inglaterra con la mano, sin que se diera cuenta ningún árbitro en el Mundial de 1986.

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El arrepentimiento de ‘D10S’ siempre fue evidente y quedó inmortalizado en varias de sus declaraciones incluyendo su afirmación de que “la pelota no se mancha,” y en una de sus entrevistas en la cual dijo “¿Sabés qué jugador hubiese sido yo si no hubiese tomado cocaína? ¡Qué jugador nos perdimos!”